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12 Dios añadió: "Este será el signo de la alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros: 13 yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi alianza con la tierra.
14 Cuando cubra de nubes la tierra y aparezca mi arco entre ellas, 15 me acordaré de mi alianza con ustedes y con todos los seres vivientes, y no volverán a precipitarse las aguas del Diluvio para destruir a los mortales.
16 Al aparecer mi arco en las nubes, yo lo veré y me acordaré de mi alianza eterna con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra.
17 Este, dijo Dios a Noé, es el signo de la alianza que establecí con todos los mortales".
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Dentro de mi hay
tantas ganas de vivir
Dentro de ti hay
tantas ganas de sentir
miras en mis ojos
me llevas a viajar
donde no fui
tiendes tu mano
y me invitas a tu mundo descubrir
a soñar
que puedo volver a amar
y que digo yo
si antes de que hablara
se me estremecia la ilusión
y que digo yo
si aún no he dicho nada
y en un beso llevas mi razón
Dentro de mi hay
tanto amor vestido de paciencia
Dentro de ti hay
tanta tristeza atras y tanta guerra
Cierro bien tus ojos
intento provocar escalofrios
entre esos nervios que obligan
a que quiera hacerte mia
a soñar...
que puedes volver a amar
y que digo yo
si antes de que hablara
se me estremecia la ilusión
y que digo yo
si aún no he dicho nada
y en un beso llevas mi razón
será que aun no te das cuenta
que te empiezo a enamorar
sera que aun no me doy cuenta
que algo acabas de empezar
y que digo yo
si antes de que hablara
se me estremecia la ilusión
y que digo yo
si aún no he dicho nada
y en un beso llevas mi razón
dentro de mi... dentro de ti... hay
Su Página:
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Estoy juntando cada una de las grandes cosas que nos unieron
para con ellas hacerme unas alas
y volar tan alto que pueda sentir
tu sonrisa
Estoy pensando pintar tu rostro de mil maneras
para hacer un lugar seguro
donde pueda, llegar cansado
de tanto buscarme
para ver si así puedo tenerte
para oír si así es que no te marchas
para ver si así puedo escucharte cantar
mi nombre... mi nombre
estos días ahogados de tristeza y llanto
hablan tanto de ti
que tomo tu nombre
como arcoíris
y salgo corriendo
para ver si así puedo tenerte
para oír si así es que no te marchas
para var si así puedo escucharte cantar
mi nombre... mi nombre
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-- Extracto --
... La golondrina pasó por encima del río, y vio la luz de los fanales colgados en los mástiles de los barcos. Voló sobre el Ghetto, y vio a los viejos judíos, negociando entre sí, y pesando el dinero en balanzas de cobre. Por fin llegó a la pobre vivienda, y miró dentro. El niño se agitaba febrilmente en su camastro, y la madre se había dormido... ¡estaba tan cansada! ... Se deslizó rauda en la habitación, y depositó el gran rubí sobre la mesa, junto al dedal de la costurera. Entonces, graciosamente, revoloteó alrededor de la cama, abanicando con sus alas la frente del niño.
-"¡Qué fresco siento!" -exclamó el niño- "debo estar mejorando", y se sumergió en un sueño delicioso.
Entonces la golondrina regresó volando hacia el Príncipe Feliz, y le narró lo que había hecho. "Es curioso, comentó, pero ahora me siento con bastante calor, a pesar de estar haciendo tanto frío."
-"Es porque has realizado una buena acción" -dijo el Príncipe. La golondrinita comenzó a reflexionar, y se quedó dormida. El pensar siempre le daba sueño...
-- Extracto --
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Cuando aparecen evidencias ante mí
donde descubro tus huellas y
el fastidio de permitirles desvanecerse
De mi insistencia por utilizar las mismas
frases de toda la vida
teniendo en la mente
mejor dejar la página en blanco
Del fluir de emociones contundentes
Al recordarte inmensa, con tu porte altivo
Eduardo M. Jiménez Plácido
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Aquí tienes al anciano
terminando su agonía,
y al niño en el mismo día
empezando su vivir.
Escucha cual suena, hermano,
de ése que viene el gemido
con el adiós confundido
del otro que va a partir.
¿Qué es más triste, la ignorancia
de aquel que busca la vida,
o de otro que perdida
deja la vida, el saber?
¿Qué lloras más, a la infancia
que a padecer se encamina,
o a la vejez que termina,
hermano, su padecer?
Tuvo el año lozanía,
bella fue su primavera,
mas ¿sabes en la pradera
para qué las flores son?
Para hacernos más sombría,
cuando acaba su belleza,
de los campos la tristeza
en la invernal estación.
¿Dudas? ¡ay! estrecha cuenta
hoy al año reclamemos,
y sus penas coloquemos
al lado de su placer.
Ya verás cuál se acrecienta
ancho el cerco de sus males,
y el de sus bienes cabales
cuán estrecho viene a ser.
Tenemos pena cumplida,
ventura sólo aplazada,
con lágrima anticipada
tan antes pagada ya,
que parece que la vida
poscrita al placer tenemos,
y sólo que le soñemos
castigo el dolor nos da.
Tal nos pasa, tal sufrimos,
tal es el mundo presente;
tras nosotros otra gente
más dichosa ha de venir:
que las almas que nacimos
de este siglo entre las guerras,
para cruzar nuestras tierras
en un perpetuo gemir.
Bardos vendrán más contentos
en otra edad venturosa
que la vida hallen hermosa
y canten sólo placer;
mas nosotros, descontentos
de estos tiempos revoltosos,
con los ojos lagrimosos
cantamos el padecer.
Y cuando el año termina
más nuestro duelo se aumenta;
triste el año es que ahuyenta
¿mas cómo el otro será?
Esa aurora que vecina
sigue ya a la noche esta
en alas del sol traspuesta,
¿sabes tú qué luz traerá?
¿Podrán los ojos mirarla
frente a frente sin recelo?
¿Brillará pura en el ciclo?
¿Saldrá envuelta en lobreguez?
¿Vendrá algún astro a eclipsarla,
tanta nube a oscurecerla,
que nunca logremos verla
en completa brillantez?
Allá los sabios que miran
por la noche a los luceros,
en sus cálculos certeros
lo que averiguan dirán;
mas a mí que no me inspiran
profecías las estrellas,
no puedo decir por ellas
lo que los años traerán.
Pero los temo y los lloro,
y entre su noche y su aurora
está para mí la hora
más triste del corazón;
del rudo bronce sonoro
que entrambos años separa,
temblando aguardo la clara
y solemne vibración...
Dos... cuatro... seis... alegría
al que nace saludemos;
ocho... diez... doce... ¡lloremos
al que deja de vivir!
Es del año la agonía
y el nacimiento del año,
la esperanza y desengaño
lo pasado y porvenir.
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Quiero contarte que esta vez
se me acabaron las palabras
y no sé como verter
mi corazón sobre el papel
que antes de ayer no te esperaba
quiero escapar de la verdad
que se interpuso entre mis alas
y se hace el viento a mi favor
mi luz de luna y el dolor
que se me anuda en la garganta
y quiero amarte desde el fin
sin un principio en soledad
sin corazón para mentir
sin las promesas que callar
hasta el fin de las palabras
hasta estar cierto que es el fin
hasta el último recuerdo de la última memoria
hasta que callen las sirenas y me falten las auroras
hasta exhalar diez mil cometas
sobre el pasado y las historias
hasta que todas las estrellas
se me apaguen en tu boca
hasta saber que no hay después....
después de ti.
Quiero encontrarte en el dolor
de madrugada y sin tus brazos
y en todas las puestas de sol
heridas de tanto llamar
a quien no habría de hacerme caso
y quiero amarte desde el fin
sin un principio en soledad
sin corazón para mentir
sin las promesas que callar
hasta el fin de las palabras
hasta estar cierto que es el fin
hasta el último recuerdo de la última memoria
hasta que callen las sirenas y me falten las auroras
hasta exhalar diez mil cometas
sobre el pasado y las historias
hasta que todas las estrellas
se me apaguen en tu boca
hasta saber que no hay después....
después de ti.
hasta saber que no hay después....
después de ti.
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Amando, recelar daño en lo amado,
nueva pena de amor se considera,
que quien en lo que ama daño espera
aumenta en el temor nuevo cuidado.
El firme pensamiento desvelado,
si le aflige el temor, facil se altera;
que no es firme fe pena ligera
ver llevar el temor el bien robado.
Mi esposa adoro; la ocasión que veo
al temor de su daño me condena,
si no le ayuda la felice suerte.
Al bien suyo se inclina mi deseo:
si está presente, está cierta mi pena;
si está en ausencia, está cierta mi muerte.