Archivado en: Poesia

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día,
y no puedo olvidar.
Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente, sobre un tema vulgar,
puedo decir tu nombre con voz indiferente,
y no puedo olvidar.
Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, asi como al azar.
Puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,
y no puedo olvidar.
Ya ves: Tu no sospechas este secreto amargo,
mas amargo y profundo que el secreto del mar,
porque puedo dejarte de amar, y sin embargo...
¡No te puedo olvidar!