Archivado en: Pensamientos

Es como una maldición
este tiempo sin tu amor,
como te extraño.
Y como sangra la herida
y se me acaba la vida… Francisco Céspedes
Sentado a tu espera observo el mar,
mi vista se pierde en la inmensidad azulada
en principio percibo humedad, un olor y
sabor salado que me prohíben respirar
Mientras divago en quien impuso su limite
y cómo percibe que ha llegado a su orilla
se hace presente con su estruendosa rompiente
No encuentro similitud en ninguna de sus formas,
pues difieren en sentido y longitud mostrándose únicas
sobrepuestas una a una te dan vida
La fuerza implacable que te ha creado
se multiplica en tu eje y, sin importar
mi ubicación, inmerso en ti desaparezco.
Eduardo M. Jiménez Plácido