Archivado en: Cultura

El Señor habló a Job desde la tormenta y le dijo:
"Yo le puse límites al mar, cuando salía impetuoso
del seno materno; yo hice de la niebla sus mantillas
y de las nubes sus pañales; yo le impuse límites
con puertas y cerrojos y le dije: Hasta aquí llegarás,
no más allá. Aquí se romperá la arrogancia de tus olas"
Job 38, 1.8-11